whatsappCompartir facebookCompartir twitterTwittear emailE-mail
copiarCopiar url
Share 14
Ejecutivo Power
Campaña Rudas abdominales
Campaña Rudas abdominales
Campaña Rudas abdominales

Estereotaxia devuelve esperanza a pacientes con Parkinson avanzado

Neurocirugía de alta precisión reduce síntomas severos cuando los fármacos dejan de funcionar  

Estereotaxia devuelve esperanza a pacientes con Parkinson avanzado
Estereotaxia devuelve esperanza a pacientes con Parkinson avanzado

La Estereotaxia se consolida como una alternativa de alta precisión para personas con Parkinson avanzado que han agotado las opciones farmacológicas. Esta intervención de neurocirugía funcional permite disminuir síntomas incapacitantes como el temblor, la rigidez y la lentitud motora, ofreciendo una nueva oportunidad a pacientes cuya calidad de vida se ha visto gravemente afectada por una enfermedad crónica e incurable.

La enfermedad de Parkinson en fases avanzadas suele obligar a muchos pacientes a modificar drásticamente su rutina diaria debido a los movimientos involuntarios que no pueden controlar. Frente a este escenario, la Estereotaxia surge como un procedimiento mínimamente invasivo diseñado para actuar sobre estructuras profundas del cerebro responsables de las alteraciones motoras.

El procedimiento es altamente demandante y puede extenderse entre 10 y 12 horas. Gran parte de la cirugía se realiza con el paciente despierto y colaborador, ya que cada respuesta motora resulta determinante para ubicar con exactitud el sitio donde se colocarán los electrodos. En este tipo de intervención, cada milímetro es decisivo.

Para lograr la precisión requerida, se emplea un sistema de estereotaxia que incluye un aro metálico fijado al cráneo. Este dispositivo permite calcular coordenadas exactas tras realizar estudios de resonancia magnética y planificar la trayectoria hacia las áreas cerebrales profundas. Posteriormente, mediante dos incisiones de aproximadamente cuatro centímetros, se implantan los electrodos en el punto previamente determinado.

En México, el primer procedimiento de este tipo se registró hace casi una década, marcando un precedente en el abordaje quirúrgico del Parkinson avanzado. Desde entonces, la técnica ha representado una opción para pacientes que ya no responden de manera adecuada al tratamiento farmacológico convencional y buscan una alternativa terapéutica capaz de mejorar su funcionalidad y autonomía.